La adopción del Reglamento de Inteligencia Artificial por parte de la Unión Europea, junto con la irrupción de los grandes modelos de lenguaje [Large Language Models (LLM)], basados en modelos fundacionales, o, de forma más genérica, de la inteligencia artificial generativa (GenAI, por sus siglas en inglés), ha despertado un renovado interés, dentro y fuera de la industria financiera, sobre las oportunidades y limitaciones que puede entrañar esta tecnología como elemento transformador de la sociedad. Este artículo tiene por objeto proporcionar el contexto en el que se han producido los avances recientes y ponerlos en perspectiva, identificar posibles hojas de ruta dentro del sistema financiero y enunciar, asimismo, los obstáculos y estímulos más importantes que podrían constreñir o favorecer su desarrollo a medio y a largo plazo.