¿Están los instrumentos AT1 funcionando realmente como capital going-concern, o se han convertido en la práctica en una herramienta gone-concern?
El último informe del Instituto de Estabilidad Financiera (FSI, por sus siglas en inglés) advierte que el sector nunca ha sido puesto a prueba durante una recesión económica severa, dejando sin evaluar las vulnerabilidades relacionadas con el apalancamiento y la calidad crediticia de los prestatarios. Las principales preocupaciones incluyen la creciente interconexión entre los fondos de crédito privado y los bancos (con exposiciones directas estimadas entre 220,000 y 500,000 millones de dólares); prestatarios que en general presentan mayor apalancamiento y menor calidad crediticia que en los mercados públicos, con primeras señales de tensión; opacidad en la valuación a través de estructuras complejas y dependencia de calificaciones privadas; y desajustes de liquidez en fondos que ofrecen opciones de reembolso a los inversores. Las brechas de datos entre jurisdicciones dificultan aún más una supervisión efectiva.
El informe identifica tres fallas de diseño que socavan el rol going-concern del AT1: los umbrales de activación son demasiado bajos en relación con los requerimientos de capital reales de los bancos; los mecanismos de amortización transfieren valor a los accionistas en lugar de imponerles costos; y la naturaleza discrecional de la activación implica que las autoridades típicamente intervienen demasiado tarde para apoyar la recuperación.
Los autores proponen una reforma basada en tres elementos: conversión a precios suficientemente dilutivos, variables y vinculados al mercado como mecanismo principal de absorción de pérdidas; eliminación de la amortización y de los disparadores discrecionales going-concern; y disparadores vinculados al CET1 calibrados suficientemente altos —potencialmente por encima del 10%— para activarse mientras la recuperación siga siendo factible. El informe también pondera posibles desventajas, incluyendo mayores costos de financiamiento para los bancos, menor usabilidad de los colchones de capital e implicaciones para el financiamiento de resoluciones.
(Documento en inglés)