¿Cómo pueden los marcos supervisores ser más orientados al riesgo, proporcionados y eficientes, sin perder coherencia ni efectividad?
La Autoridad Bancaria Europea (ABE, o EBA por sus siglas en inglés) ha publicado la versión final de sus Directrices revisadas sobre procedimientos y metodologías comunes para el Proceso de Revisión y Evaluación Supervisora (SREP) y las pruebas de estrés supervisoras, un entregable central de su agenda de simplificación y eficiencia regulatoria. Las Directrices revisadas no alteran el marco general del SREP, pero introducen cambios significativos en todos sus elementos principales. Entre las actualizaciones más relevantes para los supervisores bancarios: se fortalece la proporcionalidad, incluyendo la extensión de la frecuencia mínima de evaluación SREP para instituciones pequeñas y no complejas de tres a cinco años bajo ciertas condiciones; los riesgos ASG y la resiliencia operacional (incluidos los riesgos de TIC bajo DORA) se integran formalmente al marco del SREP; se introduce un nuevo marco de escalada para las medidas supervisoras, orientado a mejorar la claridad, consistencia y transparencia; se refuerzan los requisitos de comunicación entre supervisores e instituciones; y se incorporan los nuevos mandatos de la CRD VI relativos a sucursales de terceros países y al piso de resultados (output floor). Se espera que las Directrices revisadas apliquen a partir del 1 de enero de 2027.
(Documento en inglés)