Directrices sobre la independencia supervisora de las autoridades competentes bajo la Directiva 2013/36/UE
La Autoridad Bancaria Europea (EBA) ha publicado sus Directrices definitivas sobre la Independencia Supervisora en el marco de la Directiva de Requisitos de Capital (CRD) (Guidelines on Supervisory Independence under the Capital Requirements Directive). Estas Directrices aclaran las disposiciones que las autoridades competentes deben aplicar para prevenir y gestionar los conflictos de intereses que afecten tanto a su personal como a los miembros de sus órganos de gobierno. Estas medidas incluyen declaraciones de intereses, limitaciones a la negociación de instrumentos financieros y restricciones de periodos de carencia (cooling-off).
El nuevo marco de la EBA refuerza la independencia supervisora al estandarizar la forma en que las autoridades de la UE evitan que los intereses personales o políticos comprometan la vigilancia financiera.
Requisitos clave
- Divulgaciones más estrictas: Declaraciones de intereses obligatorias durante la contratación, anualmente y siempre que surjan nuevos conflictos.
- Prohibiciones de negociación: Prohibiciones claras sobre la negociación de instrumentos financieros específicos y reglas estrictas para la venta de activos existentes para evitar ventajas de información privilegiada.
- Controles de gobernanza: Procedimientos estandarizados para el nombramiento de funcionarios y el establecimiento de límites de mandato fijos para garantizar la transparencia.
- Barreras post-empleo: Periodos de carencia (“cooling-off“) uniformes para el personal que se traslade al sector privado, con el fin de evitar la influencia de las “puertas giratorias”.
- Alineación en toda la UE: Criterios armonizados para asegurar que todas las autoridades nacionales de la UE apliquen estas reglas de ética e independencia de manera consistente.
(Documento en inglés)