Los bancos centrales y las autoridades financieras enfrentan una creciente presión para adaptarse a condiciones globales que evolucionan rápidamente, impulsadas por la tecnología, nuevos modelos de negocio y cambios en la fuerza laboral. Aunque sus mandatos se están ampliando, los presupuestos y el número de personal se mantienen constantes, lo que exige una transformación interna significativa y un cambio de mentalidad.
Estas instituciones deben mejorar en áreas como la planificación estratégica, la asignación de recursos y la digitalización para cumplir mejor con sus funciones. Sin embargo, las normas culturales y operativas representan un desafío para dicha transformación.
Una encuesta realizada por Oliver Wyman, con actores clave a nivel global en estas instituciones, revela una amplia disposición al cambio, pero también señala áreas críticas que requieren atención:
- Reforzar el liderazgo con habilidades en influencia y rendición de cuentas.
- Transformar Recursos Humanos con una planificación de personal a la medida.
- Mejorar las operaciones internas para apoyar eficazmente las funciones principales.
- Invertir en tecnología, especialmente en inteligencia artificial, como motor de innovación.
- Desarrollar capacidades de dirección y toma de decisiones más eficaces.
(Documento en inglés)